El ministro de Relaciones exteriores, Edgardo Riveros, detalló la postura del Gobierno ante una posible extradición del ex guerrillero, Galvarino Apablaza, sospechoso de asesinar al fundador del gremialismo Jaime Gúzman.
“Nuestra tarea diplomática es hacer los tramites y las diligencias necesarias para que esa resolución del máximo tribunal de la República que es el que actúa en el caso de extradiciones activas pueda cumplirse cabalmente” expresó el subrogante de RR.EE.
Riveros también se refirió a las gestiones de Bolivia, previas al referéndum que celebrará el país vecino este 21 de febrero; las que calificó como procesos normales y propios dentro de la materia internacional.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.