Este emotivo encuentro se vio opacado por la tarjeta amarilla que le mostró el árbitro.
Alessandro Florenzi fue el jugador de la Roma que convirtió este fin de semana contra el Cagliari, por lo que al anotar decidió celebrarlo junto a su abuela, por lo que no aguantó y saltó hacia las butacas del estadio italiano para abrazarla y festejar.
Sin embargo el estricto juez del partido, lo amonestó, un acto que se apega totalmente a las reglas.
Lo más leído
- Contraloría detecta pago de subsidios de arriendo del Minvu a personas fallecidas y que incumplían requisitos: Se estima perjuicio de más de $238 millones
- Trump amenaza con imponer aranceles del 50% a los automóviles de Canadá: Esto se sabe hasta ahora
- ¿Por qué un yacimiento petrolífero argentino se convirtió en una disputa entre EE.UU. y China?
- Asamblea de Nicaragua aprueba reforma que desconoce leyes y normativa extranjeras
- Tras dichos de general argentino sobre soberanía en Magallanes: Chile presentará una nota de protesta a Argentina