Si a julio del 2014, la Superintendencia de Salud había cobrado cerca de 200 millones de pesos por concepto de multas a isapres y clínicas, este año la cifra supera los 600 millones de pesos.
Un aumento que responde al cambio de criterios del organismo fiscalizador y que deja atrás las amonestaciones como instrumento disuasivo.
En conversación con CNN Chile el superintendente de Salud, Sebastián Pavlovic, se refirió al motivo de la Superintendencia de Salud quien decidió cambiar las amonestaciones por sanciones monetarias.
La aplicación retroactiva de la norma, que establece una legítima defensa privilegiada para policías, generó una crisis en la alianza de gobierno y llevó al PS a congelar su participación.