Paulina Astroza, académica en Derecho Internacional de la U. de Concepción, se refirió al estado de las relaciones de nuestro país con Bolivia, luego de la entrega de folletos con detalles de la demanda marítima en la frontera por parte del gobierno boliviano antes del veredicto en el tribunal de La Haya.
La abogada calificó como “una decisión política” del gobierno de Evo Morales en un nuevo intento por ejercer presión internacional respecto a nuestro país, pero descartó la posibilidad de que influya en los jueces de la Corte Internacional de Justicia. “Hay otros factores políticos que son mucho más técnicos, mucho más vinculados con nociones del derecho internacional, que sí influyen al momento de fallar”, aseguró, pero agregó que estas acciones “hacen ruido”.
La académica explicó, también, que “Bolivia está pensando más allá de La Haya”, ya que pese pudiera darse un escenario en el que el tribunal se declare incompetente, y que “está dentro de su política exterior hoy día, tanto para mantenerlo a nivel internacional como también para determinados efectos a nivel interno, propios de la política nacional de Bolivia, el mantener este tema con nosotros”.
Astroza recalcó que la negativa boliviana a responder las preguntas durante las primeras intervenciones en La Haya revela la “debilidad de sus argumentos jurídicos”.
Fue la culminación dramática de una campaña de varios meses cuyo objetivo final ha sido claro para quienes participaron en su planeación: derrocar a Maduro del poder. Trump, quien en ciertos momentos expresó dudas sobre el potencial de consecuencias no deseadas y la posibilidad de que EE.UU. se viera envuelto en una guerra prolongada, dejó de lado cualquier reserva y dio luz verde a la operación en los días previos a Navidad.