El panelista de Tolerancia Cero advirtió que el gobierno de José Antonio Kast enfrenta hoy un desafío similar al del presidente Gabriel Boric: la falta de una coalición política consolidada.
Entre las múltiples dificultades que enfrentó el gobierno del presidente Boric, hubo una que lo marcó durante todo su gobierno: la falta de una coalición política digna de ese nombre porque su gobierno solamente fue apoyado por distintos grupos, distintos partidos que nunca se pusieron de acuerdo entre sí.
Cada vez que el gobierno quiso avanzar en una dirección, se encontró con cortapisas y con dificultades internas para hacerlo.
Y este fue probablemente uno de los principales lastres de su gobierno.
José Antonio Kast, lo sabemos, construyó su campaña y construyó su personaje presidencial como la antítesis perfecta del presidente Boric; él quería ser el anti-Boric.
Por eso resulta extraño que el presidente actual, que hay que recordarlo, es jefe de Estado, jefe de gobierno, pero también jefe de coalición política, esté imitando al presidente Boric en esta materia, porque en efecto su gobierno hoy día está constituido por partidos que lo integran individualmente, pero no constituyen ninguna coalición, y ni siquiera la gente de Chile Vamos está de acuerdo en que si Chile Vamos existe o no.
Por supuesto, la coalición no es la solución a todos los problemas. Por supuesto, la coalición no es una bala de plata, pero es el primer paso para poder dar una respuesta política a los problemas que va a empezar a enfrentar el gobierno muy pronto, porque, como ya se ha visto, apenas empiezan las dificultades, ya empiezan los caciques a tomar distancia, mirar de lejos o derechamente desmarcarse.
No hay construcción de confianzas y sin construcción de confianzas, no hay un gobierno políticamente coherente que pueda dar respuestas a las urgencias de los chilenos.