A veces las cosas podrían cambiar para bien. Aunque sea lento y de a poco. Hoy el Ministerio de la Vivienda anunció que invitó a participar al Municipio de Lo Barnechea en un proyecto y que en 2023 comenzarán a construirse viviendas sociales en el sector Lomas de La Dehesa.
De 10 hectáreas, 1/3 se destinará a 300 viviendas y el resto a parques, jardines infantiles y otros servicios. Doblemente notable, porque muchas veces las viviendas para quienes tienen menos están rodeadas por un mar de cemento, mientras que otros disfrutamos de notables áreas verdes.
Hasta ahora no ha habido globos negros como en Las Condes, sino una valoración positiva. Si esto sigue así, qué buena noticia es que se empiecen a botar prejuicios y la ciudad empiece a ser un poquito más de todos.
Tan distante lo de hoy, de lo que ocurrió el año 2002 con ese muro de la vergüenza que la entonces alcaldesa Marta Ehlers levantó para apartar las viviendas de los campamentos de las de los sectores más acomodados. La entonces alcaldesa decía que los delincuentes se escondían en ese sector. Afortunadamente el impresentable muro tuvo que ser derribado.
Lo Barnechea, como todo Chile, es una con una segregada: con recursos en un lado de la ciudad, sin dinero en la periferia. Así la mayoría debe pasar horas en un transporte público, separados, segregados.
Por eso lo de hoy, que no cambiará la realidad de la comuna, pero sí podría modificarla, y eso es ya una excelente noticia.
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