En entrevista con CNN Chile Radio, el exsenador del PPD cuestionó la estrategia comunicacional del Ejecutivo tras calificar la situación fiscal como un "Estado en quiebra".
El exsenador Ricardo Lagos Weber abordó la reciente contingencia nacional marcada por el alza de combustibles y la controversial estrategia comunicacional del Ejecutivo para enfrentar el descontento ciudadano.
En conversación con CNN Chile Radio, el exintegrante de la Comisión de Hacienda fue categórico al calificar como un “exceso” y un “abuso del lenguaje” las declaraciones oficialistas que apuntaron a un “Estado en quiebra” o un “estado de catástrofe” económica ante la imposibilidad de contener los precios.
Para el otrora parlamentario, el diagnóstico del Gobierno no solo fue errado, sino que representó una puesta en escena deliberada.
“A pesar de que el ministro de Hacienda no compartió esa afirmación, ni siquiera los mercados internacionales se lo tomaron en serio. Es peor aún para el Gobierno, porque queda claro que aquí se trató de instalar un discurso y una narrativa falsa y odiosa“, aseguró Lagos Weber.
¿Qué dijo Ricardo Lagos Weber sobre el manejo económico del Gobierno?
Lagos Weber sostuvo que el Ejecutivo ha caído en un “diseño de tensión” que dificulta la construcción de mayorías. Según su análisis, este endurecimiento del relato —que incluyó videos en redes sociales afirmando la insolvencia del Estado— choca con la realidad técnica defendida por el Ministerio de Hacienda. “Si un gobierno pretende hacer transformaciones, requiere generar un clima y un diálogo. Aquí cometieron un error piráquico”, afirmó.
En esa línea, el exsenador advirtió que las proyecciones del Banco Central —que prevén un crecimiento más bajo y una inflación más persistente para este año— deberían obligar al Gobierno de Gabriel Boric a “sacar el pie del acelerador de las malas vibras” y enfocarse en una agenda de reconstrucción económica balanceada.
Falta de visión de Estado y el factor Bachelet
La crítica de Lagos Weber no se limitó a lo económico. El exsenador vinculó la “agudización de tensiones” interna con la decisión política de retirar el patrocinio a la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de las Naciones Unidas. A su juicio, los argumentos entregados por Cancillería respecto a la inviabilidad de la postulación son “pobres” y carecen de sentido estratégico.
“Lo que se lee afuera es que Chile es un país poco serio. Que llega un presidente nuevo y a las dos semanas le retira el respaldo a una expresidenta que no tiene ninguna mácula”, fustigó. Para el analista, esta señal internacional es “dañina” en un contexto global donde Chile requiere unidad para enfrentar la dependencia económica de las superpotencias en disputa.