En conversación con CNN Chile, el secretario de Estado también descartó la injerencia de Estados Unidos en el tema y subrayó la relevancia estratégica del tema: “Somos un país soberano y tenemos que hacer los mejores negocios posibles”.
El ministro de Transportes, Louis de Grange, abordó este jueves el estado del reglamento que regulará a las aplicaciones de transporte como Uber, asegurando que el nuevo texto “ya está casi listo” y que busca corregir deficiencias de la versión anterior que, según advirtió, habría tenido un alto impacto en el servicio.
De acuerdo con la autoridad, el reglamento previo presentaba serias limitaciones, ya que, de haberse aplicado, habría dejado fuera hasta el 85% de la oferta de aplicaciones.
“Eso también significa dejar sin servicio a un 85% de los pasajeros”, explicó en conversación con CNN Prime, advirtiendo que esto habría afectado especialmente a comunas periféricas y rurales, además de provocar alzas en tarifas y mayores tiempos de espera.
Frente a ese escenario, el Ejecutivo optó por frenar su publicación —pese a que ya había pasado por Contraloría— para trabajar en una nueva versión.
“Estamos desarrollando un reglamento que no afecte a los usuarios, que no suba las tarifas ni deje a las personas sin conexión”, sostuvo, agregando que también se busca “no afectar a cerca de 150 mil conductores” que dependen de estas plataformas como fuente de ingresos.
El ministro indicó que el nuevo reglamento podría estar listo en los próximos días, aunque su entrada en vigencia dependerá de la implementación de una plataforma tecnológica clave para su funcionamiento.
Este sistema permitirá registrar a conductores, gestionar información y fortalecer la fiscalización y la seguridad, tanto de pasajeros como de conductores.
Según explicó, el desarrollo de esta plataforma ha sido un punto crítico, ya que iniciativas anteriores no prosperaron. “En el gobierno anterior fracasó dos veces y se terminaron perdiendo cerca de 600 millones de pesos”, afirmó.
Por ello, el actual proceso avanzará en paralelo: mientras se afina el reglamento, se trabajará en el diseño e implementación del sistema.
En ese contexto, estimó que la normativa podría entrar en vigencia en un plazo de semanas o “algunos meses, una vez que la plataforma esté completamente operativa”.
Dardos a la administración anterior
Respecto a las diferencias con la administración anterior, De Grange sostuvo que el hecho de que el reglamento no haya sido publicado demuestra sus falencias.
“Si hubiese estado bueno, lo habrían publicado”, afirmó, señalando además que incluso su antecesor reconoció que se trataba de una normativa “perfectible” y diseñada bajo un contexto distinto.
En cuanto al contenido del nuevo reglamento, el ministro explicó que uno de sus ejes principales será reforzar la seguridad, incluyendo medidas para evitar problemas como la suplantación de identidad en las plataformas, donde —dijo— existe tecnología disponible que puede ser mejor utilizada.
Consultado por eventuales subsidios para el sector, el ministro descartó esa posibilidad, argumentando limitaciones presupuestarias y la necesidad de priorizar otros grupos.
“Tenemos que focalizar los recursos en quienes más lo necesitan, como los usuarios del transporte público y los hogares más vulnerables”, señaló.
Investigación por cable con China y acusaciones de ocultamiento
El ministro también abordó la polémica por el proyecto de cable de fibra óptica entre Chile y China, asegurando que la investigación en curso ha sido compleja por la gran cantidad de antecedentes y contradicciones detectadas.
“Estamos revisando muchísimos antecedentes. Hemos tenido que escarbar”, afirmó, agregando que “sí hubo ocultamiento de información”.
Según detalló, existen versiones dispares sobre la decisión de retirar el decreto del proyecto. “Tienes cuatro versiones distintas para un mismo hecho”, señaló, mencionando explicaciones que van desde un error administrativo hasta presiones internacionales.
“Es evidente que faltaron a la verdad y que ocultaron información”, afirmó, aunque matizó que esto no necesariamente recae directamente en el exministro, sino que podría involucrar a sus equipos.
El secretario de Estado indicó que la investigación tomará “meses” y que sus resultados serán públicos, asegurando que “todos los resultados de la investigación en algún momento se conocerán”.
Sobre eventuales responsabilidades, evitó adelantar conclusiones: “No tengo los antecedentes con el detalle suficiente”, dijo, aunque insistió en que “hay instantes de tiempo en que no coinciden los flujos de información”.
En paralelo, destacó que el proyecto del cable Humboldt sigue avanzando. “En el corto plazo no es necesario un segundo cable”, afirmó, aunque dejó abierta la puerta a evaluaciones futuras.
Finalmente, descartó injerencia de Estados Unidos en el tema, subrayando la relevancia estratégica del tema: “Somos un país soberano y hacemos cumplir el Estado de derecho (…). Tenemos que hacer los mejores negocios posibles para Chile con nuestros socios, como China y Estados Unidos”.