En su minuto de confianza en Tolerancia Cero, el panelista abordó la elección de la nueva mesa de la Cámara de Diputados y sostuvo que la derecha consiguió un triunfo político de alto impacto al quedarse con la Presidencia de la República, el Senado y la Cámara. Además, planteó que la derrota puede obligar a la oposición a una revisión más profunda de su estrategia.
En una definición infartante, hoy día la derecha se quedó, se adjudicó la mesa de la Cámara de Diputados, aunque hasta ayer en la noche y hoy día muy temprano en la mañana, no se sabía muy bien, finalmente estuvieron los pocos votos que hacían la diferencia.
Primer gran triunfo, como decíamos, para el presidente Kast, tiene la presidencia de la República, la presidencia del Senado, la presidencia de la Cámara, lo que la derecha no tenía hace muchas, muchas décadas y tendrá grandes responsabilidades la derecha para responder respecto de esta gran oportunidad que tiene.
La oposición, la nueva oposición, se queda con la ingrata sensación de haber pagado un costo alto cediendo en la candidatura a Pamela Jiles y habiendo perdido después.
No se entiende muy bien el negocio que se quiso hacer allí porque una presidencia de la Cámara de Diputados por Pamela Jiles no auguraba tampoco algo bueno para la oposición.
Quizás no es mala la derrota en el sentido siguiente, en el sentido que la oposición tiene que hacer un trabajo de introspección muy, muy agudo, muy, muy profundo y el triunfo quizás habría sido un obstáculo para eso.
Y por último, esto augura una pelea voto a voto durante todo este periodo presidencial donde el ministro Alvarado hoy día triunfó.