El jefe comunal sostuvo que también pidió a la Delegación Presidencial la suspensión de clases del colegio afectado junto con jornadas de reflexión en todos los recintos de la provincia para reforzar la prevención y los protocolos.
Un grave hecho de violencia se registró este viernes al interior del Instituto Obispo Silva Lezaeta, en Calama, donde un estudiante de cuarto medio agredió con un arma blanca a tres compañeros y a dos inspectoras.
Producto del ataque, una de las inspectoras murió debido a la gravedad de sus heridas.
El caso generó la reacción del presidente José Antonio Kast, quien a través de su cuenta en X señaló: “Condenamos el brutal ataque en un colegio de Calama. Una inspectora murió y cuatro personas resultaron heridas. Un colegio no puede ser un lugar de violencia. He instruido a las ministras de Educación, María Paz Arzola, y Seguridad, Trinidad Steinert, a viajar al norte para liderar la respuesta frente a este grave hecho”.
En conversación con CNN Prime, el alcalde de Calama, Eliecer Chamorro, planteó la necesidad de avanzar en medidas concretas de seguridad en los establecimientos educacionales.
“Lo primero que le voy a solicitar a la ministra de Seguridad es que, de una vez por todas, se construya el reglamento de la ley que establece pórticos eléctricos” en recintos estudiantiles.
El jefe comunal también abordó la falta de apoyo en salud mental en la zona: “Lo que siempre hemos pedido es especialistas para estudiantes que tienen situaciones de salud mental importantes. Calama hace más de dos años no tiene un psiquiatra infantojuvenil”.
“He solicitado que se suspendan las clases por toda la próxima semana; la delegada presidencial me dijo que efectivamente se van a suspender para esta institución para hacer un plan focalizado”, agregó.
Posteriormente, Chamorro complementó: “Sin embargo, yo les solicité que la próxima semana en las escuelas públicas de la provincia de Loa (…) tengamos por lo menos jornadas de tres días de reflexión para que los apoderados y la comunidad educativa generen una mayor conciencia y que los protocolos que están depositados en los Slep se puedan reactivar con más fuerza”.