Dani Alves se caracteriza por su humor, y ser un revoltoso. Por esto es que contra el Getafe, y el 6-0 obtenido, todo era alegría en el banquillo blaugrana.
En el marco de este ambiente, Alves se encargó de trollear a quien tuviera cerca, aunque el alemán Ter Stegen no se lo tomó con mucha gracia. Primero fue el preparador de arqueros, luego Suárez, y le tocó el turno al teutón, a quien hizo como si lo fuera a golpear. Una broma que no le sacó ni una risa al portero del Barcelona.
La aplicación retroactiva de la norma, que establece una legítima defensa privilegiada para policías, generó una crisis en la alianza de gobierno y llevó al PS a congelar su participación.