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(CNN Español) –  Papas fritas. Pizza. Nachos. Pretzels.

Pensar en estos productos pueden hacer que nuestras lenguas bailen mientras buscamos satisfacer nuestros salados antojos.

Solo hay un problema: la cantidad de sodio que consumimos con estos y otros alimentos procesados ​​superan a la que se considera saludable. Asimismo, reducir la cantidad de sal en los alimentos procesados que comemos nos podría ayudar a vivir muchos años más, incluso si nuestra condición es saludable.

“La dieta occidental es demasiado alta en sodio… la gente lo come demasiado y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y cáncer de estómago”, aseguró Sonya Angelone, dietista especializada en nutrición cardiovascular y portavoz de la Academia de Nutrición y Dietética. Investigaciones también sugieren que el exceso de sal puede afectar negativamente la salud ósea en niñas y mujeres posmenopáusicas.

Los efectos del sodio en exceso

Angelone, quien anteriormente presidió el Comité de Nutrición del capítulo de San Francisco de la Asociación Americana del Corazón, dijo que hay dos maneras en que el exceso de sal es dañino para el sistema cardiovascular.

Por un lado, aunque sus efectos varían de persona a persona, un exceso de sodio puede elevar la presión arterial. “Algunas (personas) son sensibles al sodio y no pueden comer más de 1.500 miligramos por día (lo que equivale a menos de tres cuartas partes de cucharadita de sal), o su presión arterial aumentará”, dijo.

No obstante, incluso si no eres sensible al sodio y en general eres saludable, aún puedes poner en riesgo tu salud al consumir un exceso de sal.

“Una ingesta alta de sodio puede dañar la capacidad natural de los vasos sanguíneos para dilatarse y aumentar el flujo sanguíneo a los tejidos”, precisó el doctor Frank Sacks, profesor de prevención de enfermedades cardiovasculares en el Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard.

“Demasiado sodio endurece las células que recubren las arterias y evita que liberen óxido nítrico, lo que mantiene las arterias flexibles”, complementó Angelone.

De hecho, cuanto más sodio consumimos, mayor es el riesgo de enfermedad cardíaca. Según un estudio reciente publicado en la revista Circulation, por cada 1.000 miligramos de aumento en la ingesta de sodio, el riesgo de enfermedad cardiovascular aumenta en un 17%.

Algunas personas pueden experimentar hinchazón al consumir demasiada sal, lo que puede contribuir a bolsas debajo de los ojos, hinchazón en cara y dedos.

“Si consumes una gran cantidad de sodio, tus anillos pueden estar apretados”, dijo Angelone. Eso es porque el sodio actúa como una esponja en el cuerpo, absorbiendo líquido. “Cuanta más sal tenga tu dieta, más líquido y más volumen de sangre tendrá tu corazón para bombear a través de tus arterias”.

¿Cuánto sodio debo consumir?

Según la American Heart Association, nuestros cuerpos necesitan solo una pequeña cantidad de sodio, menos de 500 miligramos por día, aproximadamente el equivalente al sodio de media taza de caldo de pollo, para funcionar correctamente. Sin embargo, la mayoría de nosotros consume alrededor de siete veces más que eso: más de 3.400 miligramos de sodio diarios, el equivalente a más de 1,5 cucharaditas de sal por día, o la cantidad en casi cuatro cucharadas de salsa de soja normal.

Las pautas dietéticas más recientes del gobierno de Estados Unidos sugieren que todos limitemos el consumo de sodio a 2.300 miligramos por día, equivalente a una cucharadita de sal.

Un límite de 1.500 miligramos por día ya no se recomienda para grupos de alto riesgo, incluidos aquellos con enfermedad cardíaca, enfermedad renal y diabetes, según un informe reciente del Instituto de Medicina.

Sin embargo, un reciente estudio publicado en la revista Circulation halló una disminución progresiva en casos de enfermedad cardiovascular entre aquellos con niveles de sodio más bajos. De hecho, la American Heart Association aún recomienda un límite de no más de 1.500 miligramos de sodio por día para la mayoría de los adultos.

“Varios ensayos demostraron claramente que una ingesta de sodio de hasta 1.500 miligramos disminuye más la presión arterial que bajar el sodio de 2.500 a 3.000 miligramos”, dijo Sacks.

Si las consecuencias de las recomendaciones actuales para la ingesta de sodio no son suficiente motivación para que la industria alimentaria se controle a sí misma, los hallazgos de un estudio publicado este mes en la revista PLOS Medicine podrían serlo. El estudio halló que el cumplimiento de los objetivos de la Administración de Alimentos y Medicamentos “prevendría 450,000 casos de enfermedad cardiovascular y 83.000 muertes en un período de 20 años”, según el autor del estudio, Jonathan Pearson-Stuttard, del Imperial College de Londres.

 

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