En conversación con el panel de Tolerancia Cero, la presidenta del Senado criticó la falta de claridad del Ejecutivo en reformas clave como las 40 horas y la gratuidad. La parlamentaria de Renovación Nacional aseguró que el beneficio estudiantil debe mantenerse, pero con "bordes" que eviten abusos de los recursos públicos.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez, analizó el complejo escenario legislativo tras los recientes anuncios del Ejecutivo en materia de educación y jornada laboral. En entrevista con el panel de Tolerancia Cero, la legisladora fue tajante al señalar que la administración del Presidente Gabriel Boric ha cometido errores de comunicación que han tensionado el debate con la oposición, afirmando que “se pisó el palito” en temas de alta sensibilidad social.
Respecto a la gratuidad, Núñez buscó dar tranquilidad a los estudiantes, descartando de plano una eliminación del sistema, aunque subrayó la necesidad de aplicar criterios de responsabilidad fiscal.
“La gratuidad no se va a eliminar. Todo joven que sale de su colegio y que aspira a la educación superior no se va a quedar en su casa por falta de recursos”, sostuvo, pero advirtió que “lo que no puede pasar es que se abuse. No puede ser una cosa desbordante que terminemos como países vecinos donde la situación ya era ‘estoy un año, dos años, me retiro, total me paga el Estado’”.
¿Por qué Núñez critica la comunicación del Gobierno?
La senadora por Antofagasta fue especialmente crítica con la forma en que los ministros han transmitido los alcances de sus reformas, apuntando a una desconexión entre el lenguaje técnico y el impacto ciudadano. Según Núñez, la falta de definiciones claras generó una alarma innecesaria tanto en las 40 horas como en el financiamiento educativo.
“Se pisó el palito comunicacionalmente. Se instaló el titular, se activaron los parlamentarios de oposición, porque el ministro terminó diciendo que iban a estar revisando cuando no se estaba pensando en no avanzar”, explicó la parlamentaria. A su juicio, el problema reside en el perfil de ciertos secretarios de Estado: “No es ni la SECOM ni la vocería, son ministros que a lo mejor son más técnicos, que saben mucho de lo suyo, pero que tratan de explicar la situación como si estuviéramos en un estudio de abogados”.
Bordes a la gratuidad y el rol de la “derecha social”
En el detalle del debate por la gratuidad, Núñez se mostró dispuesta a discutir límites, como el tope de 30 años de edad, pero siempre bajo una lógica de justicia social. Planteó que no se puede aplicar una regla “a rajatabla” que perjudique a mujeres que postergaron sus estudios por la crianza o a trabajadores que juntaron ahorros para ingresar a la universidad de forma tardía. “¿Es justo que a esa persona se le diga que no porque tiene 30 años? No, no es justo. Y por eso yo lo planteé públicamente”, enfatizó.