Por Nicolás Paut
{"multiple":false,"video":{"key":"b49pyo7Lfn","duration":"00:02:29","type":"video","download":""}}

Todos hemos sufrido con esta pandemia. Todos hemos tenido problemas económicos que no han tenido solución o ha sido muy difícil conseguirla: pago del colegio, del reciente permiso de circulación, un crédito, quedar sin empleo. Así ha sido para nosotros, los ciudadanos, los que no podemos crear leyes para arreglar rápidamente una dificultad.

Los que sí pueden hacerlo son los parlamentarios. Ellos tienen la facultad, que les damos todos nosotros, de crear proyectos que nos beneficien a todos. Esa es su obligación: trabajar para nosotros y no para ellos.

Por eso, indigna y es insultante que, en medio de la infinidad de temas urgentes que resolver, los honorables propusieran algo que a cualquiera le encantaría: los créditos contratados por candidatos y los partidos políticos no devengarán intereses hasta que se hagan las elecciones postergadas. Un traje a la medida sólo para beneficiar a los políticos, y aprobado en tiempo récord.

En Chile, ningún ciudadano tiene por sí solo la influencia para decirle a un banco que no le cobre por un atraso. Sería genial, pero no podemos. Sin embargo, los parlamentarios creen que ellos sí pueden hacerlo.

Lee también: Data Influye: 77% haría su tercer retiro, aunque su ahorro quedara en cero

¿Es esa una urgencia nacional? ¿Es tan terrible un mes de atraso como para que haya que poner en una ley la solución a un tema financiero tan irrelevante? ¿Por qué no pueden ir ellos por su cuenta y hablar con los bancos si tienen problemas, como lo hace cada uno de nosotros, las personas sin privilegios?

Por otra parte, les puedo hablar de un tema que sí es urgente para todos: las pensiones. Año tras año se dice que es la prioridad número 1 de las personas, se apunta con mucha pasión a los culpables del sistema y se promete la cura milagrosa. ¿Se ha hecho algo de verdad desde 2008, cuando se creó el PBS? No, nada. ¿Por qué? Porque nunca ha estado en la urgencia política el llegar a un acuerdo que, reitero, nos beneficie a todos. Sólo buscan imponer su postura partidaria que derrote a la del contrario. Y, mientras, todos esperamos una solución que nunca llega.

Esta es una razón de muchas que explican que la clase política en general sea la institución peor evaluada en todas las encuestas. También es responsabilidad nuestra por elegirlos. Tengamos esto en cuenta, en un año que escogeremos a tantos servidores públicos.

Tags:

Deja tu comentario