En conversación con CNN Chile Radio, el senador dijo esperar que “se asuma como una candidatura de Estado”.
El senador Matías Walker (Demócratas) se refirió a la nominación de la expresidenta Michelle Bachelet como candidata a la Secretaría General de las Naciones Unidas.
El presidente Gabriel Boric dio a conocer la noticia este martes. “Su trayectoria vital combina la empatía con la firmeza, la experiencia con la apertura. Y todas ellas con la capacidad ejecutiva de decidir y hacer”, dijo.
Hasta ahora, nunca una mujer ha ocupado el cargo. Si la otrora presidenta logra avanzar en el proceso, podría convertirse en la primera en dirigir la organización desde su fundación en 1945.
¿Qué dijo Walker sobre la nominación de Bachelet?
En CNN Chile Radio, Walker señaló que cuando se les informó la decisión “la reacción espontánea fue de apoyo y no solo de apoyo, también de orgullo y lo dijo el presidente del Senado, siempre será motivo de orgullo que un chileno ocupe los más altos cargos internacionales”.
En esta línea, dijo esperar que “se asuma como una candidatura de Estado”. “Cuando José Miguel Insulza fue candidato a secretario general de la OEA, Chile asumió institucionalmente su candidatura y fue apoyado por todos los sectores (…) Se apoyó porque, antes que todo, somos chilenos”.
Sobre las críticas de la oposición que apuntan a que no hubo un sondeo previo, sostuvo que “esas críticas hablan desde el desconocimiento, porque esta delegación es transversal”. “Espero que no hagamos de esto una polémica, sino que podamos asumir la candidatura de una chilena que ha sido dos veces presidenta, que dirigió dos agencias de Naciones Unidas (…), transversalmente como una política de Estado”.
“Yo espero que finalmente nos unamos en torno a esta candidatura como chilenos, porque ante todo somos chilenos, después podemos tener nuestro corazoncito político, nuestras ideas. Podemos tener discrepancias, obviamente, respecto de algunas posturas de la presidenta Bachelet en materia política interna, pero ante todo somos chilenos”, cerró.
Fue la culminación dramática de una campaña de varios meses cuyo objetivo final ha sido claro para quienes participaron en su planeación: derrocar a Maduro del poder. Trump, quien en ciertos momentos expresó dudas sobre el potencial de consecuencias no deseadas y la posibilidad de que EE.UU. se viera envuelto en una guerra prolongada, dejó de lado cualquier reserva y dio luz verde a la operación en los días previos a Navidad.