Antes de que iniciara el partido entre el Swansea vs. Manchester United, en el túnel de ingreso al campo, un pequeño niño no podía dar crédito a lo que veían sus ojos, puesto que se encontró frente a frente con Wayne Rooney, el rebelde de Manchester.
Situación que asombró totalmente al menor, quien quedó impávido ante la figura del artillero de la selección inglesa.