Agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana del distrito de Hortaleza en España detuvieron el pasado viernes 1 de enero a James Rodríguez por no detenerse a un control de la policía que lo seguía mientras manejaba a alta velocidad en su Audi R8.
Cristiano Ronaldo quiso restregarle la situación al colombiano en un entrenamiento e hizo el gesto de ir frente al volante, pero todo en buen ánimo.
Lamentablemente para el sudamericano no es tan gracioso: enfrenta delitos por exceso de velocidad, conducción temeraria y desobediencia a la autoridad, y deberá pagar una multa que supera los 23 millones de pesos chilenos.
La aplicación retroactiva de la norma, que establece una legítima defensa privilegiada para policías, generó una crisis en la alianza de gobierno y llevó al PS a congelar su participación.