Lavarse las manos con frecuencia y tener cuidado con la manipulación de los alimentos, son las principales medidas de prevención que aconsejan los especialistas para evitar el contagio de la nueva cepa.
La bacteria W135 se aloja en la garganta de los adultos y niños que son contagiados, estos últimos son más vulnerables debido a que su sistema inmunológico aún se encuentra en desarrollo.